miércoles, 8 de julio de 2026

LA CIVILIZACIÓN DEL CALIFATO DE CÓRDOBA EN TIEMPOS DE ABDERRAMÁN III

 

Este gran cuadro de historia, de 340 x 620 cm, que se encuentra en el edificio histórico de la Universidad de Barcelona, fue ejecutado por Dionís Baixeras i Verdaguer en 1885. Fue encargado para decorar el Paraninfo, como parte de un ambicioso programa iconográfico destinado a representar grandes momentos de la Historia de España. El tema que desarrolla es una recreación imaginada del esplendor político, cultural y científico del Califato de Córdoba en el momento de su mayor grandeza, que coincidió con el largo reinado de Abd al‑Rahman III (912‑961).

La escena representada podría aludir a uno de estos dos episodios concretos: la recepción del monje Juan de Gorze, embajador de Otón I el Grande, que visitó Córdoba en torno al año 953 para consolidar relaciones diplomáticas entre el Califato y el futuro Sacro Imperio Romano Germánico o, más probablemente, la visita del monje Gerbert d’Orlhac, el futuro papa Silvestre II, lo cual entroncaría con el ambiente cultural catalán de la época en que se encargó el cuadro. En todo caso, el cuadro funciona como una síntesis visual de la suntuosidad de la civilización árabe en Andalucía.

Compositivamente, el autor situó en el centro la entrevista del califa con los delegados cristianos. El primero está sentado en un diván mientras que los otros aguardan de pie, lo que sirve para mostrar fehacientemente sus diferencias de rango, vestimenta y actitudes. Alrededor del monarca se distribuyen otros notables musulmanes y al fondo destacan fuertemente iluminados una serie de banderas y arcos de herradura, que remiten al Salón Rico del palacio de Medina Azahara y conforman un marco arquitectónico fastuoso. En este sentido, la arquitectura constituye una afirmación visual del poder de los Omeyas y adquiere un valor simbólico porque es la materialización del orden, la estabilidad y la magnificencia del Estado. En coherencia con ello, el califa aparece no solo como gobernante, sino como figura central que irradia autoridad y prestigio, subordinando el resto de los elementos. De hecho, los grupos de personajes situados a ambos lados aparecen en penumbra. Su importancia iconográfica estriba en que son una representación alegórica de las artes, la música, la literatura y las ciencias, que ilustran precisamente el refinamiento de la corte califal.


Conservamos una abundante documentación sobre el proceso de ejecución de esta pintura gracias a los sucesivos veredictos pronunciados por el jurado que convocó el concurso para la decoración del Paraninfo de Barcelona. En la evaluación de los primeros bocetos, ya se daba como ganador a Baixeras y se decía lo siguiente:

«El n.9 es sin duda el que ha estado más acertado, pues ha simbolizado el cultivo de las ciencias y las artes colocando a la derecha agrupaciones de figuras que representan el estudio de las ciencias físicas y naturales, a la izquierda y en el centro, los artistas, especialmente los dedicados a la cerámica; en la parte central del fondo, la solemne recepción de una de las brillantes embajadas que se presentaron al Califa, solicitándole su amistad y reconociéndole su poder, y por último, en el mismo fondo a la derecha, una poetisa recitando ante una reunión literaria.»

Así pues, el jurado valoró el esfuerzo del artista por emplear alegorías de la sabiduría y de la belleza con el objeto de representar la expresión del poder del Califa. Sin embargo, exigió introducir algunos cambios para lograr una mayor claridad compositiva:

«Como se ve, el autor de esta alegoría se ha esforzado por abarcar en la composición las distintas fases de tan amplio tema, lástima que para lograrlo […] no haya tenido presentes las descripciones que hacen nuestros buenos historiadores de la corte del anciano Abderrhamann III, que en el apogeo de su gloria tenía en el palacio de Meruan o en la maravilla de Medina Zahara, convertida su corte en un liceo o academia perpetua, viéndose no solo rodeado de sabios, sino también de mujeres que eran literatas y artistas, y cuyos distinguidos nombres ha conservado la historia. Además hubiera sido oportuno hacer patente en esta alegoría el carácter fastuoso y galante de la corte del Califa y caracterizar más la composición recordando algunos de los preciosos modelos que ha dejado en España la arquitectura árabe.»

Los cambios incorporados, que pueden apreciarse en la imagen, fueron la organización ordenada de los personajes en grupos triangulares y cuadrados, una representación arqueológica más fidedigna de la arquitectura califal, una iluminación más definida que enriquece el ambiente con sutiles claros y sombras, una mayor presencia de mujeres cultas a la izquierda, la preponderancia de los estudios de química y medicina a la derecha, que relegan la cerámica a un gran jarrón trasero, y un estudio más completo de las poses y los gestos.

Desde una lectura decimonónica, la pintura de Baixeras se implicó en el debate sobre la identidad nacional. Al exaltar el Califato de Córdoba como una etapa de hegemonía y prosperidad, proponía una visión integradora del pasado peninsular, en la que al‑Ándalus se presentaba como componente esencial de un legado cultural compartido. Así, el lienzo muestra una lectura compleja: como reconstrucción histórica, como alegoría de las artes y las ciencias, y como reflexión sobre el poder civilizador de la cultura.

MÁS INFORMACIÓN:

https://museuvirtual.ub.edu/objecte/792a/

Este blog pretende ser un recurso didáctico para estudiantes universitarios, pero también un punto de encuentro para todas aquellas personas interesadas por la Historia del Arte. El arte es un testimonio excepcional del proceso de la civilización humana, y puede apreciarse no sólo por sus cualidades estéticas sino por su función como documento histórico. Aquí se analiza una cuidada selección de obras de pintura, escultura y otras formas de expresión artística, siguiendo en ciertos aspectos el método iconográfico, que describe los elementos formales, identifica los temas que representan e interpreta su significado en relación a su contexto histórico y sociocultural.